El camino que llevó a Azul Antolínez a convertirse en Reina Nacional de la Vendimia comenzó hace apenas tres meses, a orillas del lago de El Nihuil, en San Rafael.

La noche del 8 de diciembre, durante la fiesta distrital “El Canto del Lago, la Voz de Mi Pueblo”, Azul fue proclamada representante del distrito nihuilino. Aquella jornada, coincidente con el día de la Inmaculada Concepción, recibió por primera vez los atributos vendimiales: la corona, la capa y el cetro.
Ese fue el primer paso de un recorrido que terminaría llevándola al máximo escenario vendimial de la provincia.

De reina distrital a reina departamental
El siguiente capítulo llegó el 24 de enero, cuando la joven sanrafaelina subió al escenario del Teatro Griego Chacho Santa Cruz para participar de la Fiesta Departamental de la Vendimia “Tierra de Sueños”.
Ante un teatro colmado y luego del recuento de votos, Azul fue proclamada Reina Departamental de San Rafael con 39 votos, convirtiéndose en la representante del departamento para competir en la Fiesta Nacional.
En sus primeras palabras como soberana departamental prometió representar a San Rafael “llevándolo a lo alto” en toda Mendoza.
El camino hacia la Fiesta Nacional
Con la corona departamental y a pocos días de cumplir 21 años, Azul inició una intensa agenda en el Gran Mendoza. Durante las semanas previas a la fiesta máxima de la provincia participó en actividades oficiales, recorrió medios de comunicación y compartió encuentros con mendocinos de distintos departamentos.
A medida que avanzaban los días, su nombre comenzó a sonar con fuerza entre las favoritas, impulsado por el apoyo popular y diferentes encuestas que circulaban en la previa de la celebración.
El sueño que se hizo realidad
La Fiesta Nacional de la Vendimia, que finalmente se realizó el 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, cerró de manera simbólica el círculo iniciado tres meses antes en El Nihuil.
Sobre el escenario del Teatro Griego Frank Romero Day, Azul escuchó uno a uno los votos que se iban sumando a favor de San Rafael.
El resultado final marcó 52 sufragios, confirmando la consagración de la joven sanrafaelina —emprendedora y estudiante de la Tecnicatura Superior en Enología y Viticultura— como Reina Nacional de la Vendimia.
Un título que vuelve a San Rafael después de 28 años
La coronación de Azul Antolínez tiene además un fuerte valor histórico para el departamento.
Habían pasado 28 años desde la última vez que San Rafael logró el cetro vendimial, cuando Cecilia Fornara fue coronada Reina Nacional el 7 de marzo de 1998.
Hoy, con la corona nacional sobre sus hombros, Azul inicia una nueva etapa: representar a toda Mendoza ante el país y el mundo, llevando consigo las raíces y la identidad vendimial de San Rafael.




